La nueva Ley de Cumplimiento Tributario ofrece una oportunidad única para que personas naturales y pymes regularicen sus deudas con la Tesorería General de la República, permitiendo el pago en hasta 48 cuotas sin intereses ni multas.
Este beneficio, vigente hasta el 21 de marzo de 2025, incluye la repactación de impuestos, contribuciones y derechos aduaneros, facilitando a los contribuyentes ponerse al día sin enfrentar cargas adicionales.
Según Franco Cisternas, CRO de Simpli y experto en el ecosistema financiero chileno, esta medida tiene un impacto significativo en la estabilidad de personas y empresas: “Esta iniciativa no solo alivia la carga tributaria de las empresas, sino que también les permite recuperar estabilidad y enfocar sus recursos en crecer y crear empleos”, explica.
Además, destaca que esta flexibilidad es esencial para empresas que enfrentan embargos, notificaciones o procedimientos legales con la Tesorería General de la República, dándoles un respiro financiero que les permite seguir operando.